El Auto-9 C de KSC es la réplica impulsada por gas de la pistola de Robocop. Se trata en origen en una Beretta M93R modificada para complementar la poderosa imagen del ciborg Robocop, mitad hombre, mitad máquina, todo policía.
Las modificaciones realizadas fueron reconstruir el cañón, alargandolo de forma exagerada, alargar la empuñadura, para poder ser usada con al enorme mano del personaje y añadir unas sobredimensionadas ayudas para la puntería. Lo que más interesó a la hora de hacer la película fue la particularidad de la M93R de realizar tres disparos con una sola pulsación de gatillo. Esto, sumado a una estudiada disposición de las salidas del apagallamas, provocaba espectaculares imágenes a la hora de disparar.








